Novasoft Rayita
Tecnología al servicio de la comunicación y el conocimiento
Francisco J. Barrionuevo

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SINOPSIS

Aunque su modestia seguramente lo impida, para dirigirse correctamente a Francisco J. Barrionuevo habría que hacerlo con tratamiento de Ilustrísimo, reconocimiento que viene aparejado a la Medalla de Andalucía que el empresario malagueño recibió en febrero de 2004

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EMPRESA

Esta es la historia de Novasoft, una empresa especializada en Tecnologías de la Información para la Gestión del Conocimiento

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SINOPSIS

${capitol.titulo} La condecoración era a título personal, pero a Francisco J. Barrionuevo no le cabe duda alguna de que la razón de tan importante premio se encuentra en Novasoft, compañía andaluza de tecnologías de la información y comunicación, creada por él en 1993 junto a su socio y compañero Juan Fajardo, y que acaba de inaugurar, en el pasado mes de julio, una nueva sede de más de dos mil quinientos metros cuadrados en el Parque Tecnológico de Andalucía. Estas nuevas instalaciones en el PTA subrayan la importancia que este enclave malagueño ha tenido en la historia de la propia Novasoft: ahí nació en 1993, y en él residió hasta 1995, año en el que la sede de la compañía se trasladó a otro municipio de la provincia. Una prueba más de que los orígenes son importantes en Novasoft. Como a Francisco J. Barrionuevo le gusta señalar, si la multinacional HP nació en un garaje de Palo Alto, Novasoft lo hizo en El Palo, una barriada malagueña de pescadores en cuyo paseo marítimo surgió por primera vez, en las mentes de los dos socios emprendedores, la chispa de lo que sería su futura compañía. De Palo Alto a El Palo...

Trece años después, Novasoft se ha convertido en una compañía líder en la aplicación de Tecnologías de la Información a la Gestión del Conocimiento. Si en un principio Novasoft se dio a conocer internacionalmente por su especialización dentro del campo sanitario (software a medida, comercialización de aplicaciones informáticas...), desde hace años la compañía ha reorientado y diversificado sus estrategias con el objetivo de acceder a nuevos mercados. Así, Novasoft presenta en la actualidad cinco divisiones en su estructura empresarial: una división de consultoría, especializada en calidad y medio ambiente; una división de sanidad, una de ingeniería, una de formación, y finalmente, una de telecomunicaciones. La amplitud de sus productos y soluciones de tecnología les permite disponer de clientes en prácticamente todos los sectores de la economía, ya sea en la industria, en el sector servicios, en la banca, en el turismo, como también dentro de la Administración Pública... en definitiva, en todos aquellos lugares donde la tecnología sea imprescindible. Con delegaciones tanto en Málaga, como en Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria, y también Londres, los productos y servicios de Novasoft están implantados en España, Portugal, Andorra, EE.UU. y Latinoamérica. Por otra parte, Novasoft puede mostrarse orgullosa de haber asesorado al veinte por ciento de las empresas españolas que han obtenido el sello de calidad EFQM, prestigioso sello de calidad que concede la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad, entidad impulsada por la Comisión Europea.

Todo un logro empresarial que difícilmente podría haberse imaginado un joven Francisco J. Barrionuevo cuando tomó la decisión de realizar el servicio militar obligatorio nada más aprobar COU, abandonando así momentáneamente sus aspiraciones universitarias. "Mi caso es bastante atípico", reconoce Barrionuevo. "Yo soy todavía de los de la quinta que tuvieron que hacer el servicio militar, y para mí eso truncó mi carrera universitaria. De alguna manera la aplazó durante un tiempo". Pero una vez realizado el servicio militar, Barrionuevo retomó con fuerza su formación académica, al tiempo que la compaginaba con los más diversos trabajos. De esta manera, el joven empresario malagueño tenía que distribuir su agenda diaria entre los estudios del ciclo de Administración de Empresas que realizaba (más tarde completado con diversos másters en escuelas de negocios), con su trabajo en el departamento comercial de una empresa distribuidora de equipos de informática. Este fue su primer contacto con el mundo de la tecnología, sector sobre el que no tenía en principio mucha experiencia pero en el que fue introduciéndose de pleno, al tiempo que descubría su innata vocación comercial. "Venía del mundo comercial, es decir, vendía tecnología sin ser tecnólogo. Por eso me considero más un comercial... que fue a gestor".

Con tan sólo veintisiete años recién cumplidos, y después de un corto pero intenso periodo de formación en el sector tecnológico, Francisco J. Barrionuevo decidió, junto a su socio y compañero Juan Fajardo, montar su propio proyecto empresarial. "Nosotros trabajábamos en una empresa pequeñita, vendíamos tecnología y éramos líderes. Con veintisiete años, una posición ciertamente cómoda, no estábamos mal retribuidos... pero nos dimos cuenta de que nuestro plan de carrera había tocado un techo. Nos dimos cuenta de que la empresa para la que trabajábamos tenía una corta vida, no tenía una visión de futuro, ni nos iba a ofrecer ese futuro". La necesidad de prosperar, de avanzar en el sector en el que los dos habían encaminado sus trayectorias profesionales, empujó a los dos jóvenes a poner en pie el proyecto ideado durante una caminata por el paseo marítimo del barrio de El Palo. Y así, en 1993, y como consecuencia de ganar un premio spin-off, nace Novasoft en la Incubadora de Empresas Bic Euronova, del aquel entonces recién estrenado Parque Tecnológico de Andalucía. "Nosotros éramos inconscientes, pero al final la inconsciencia te hace ser valiente. Es esa la valentía, el arrojo que teníamos, y ese punto de locura: oye, vamos a dejar la empresa, vamos a montar una propia, vamos a ver cómo sale esto... Y empezamos al día siguiente a trabajar con una fuerza, una fiereza y unas ganas de comerte el mundo, que no las hemos perdido".

En un primer momento, el nuevo proyecto empresarial se limitaba a continuar el trabajo que ya estaban realizando en la anterior empresa: venta de equipamiento informático, diseño de software a medida... Pero ahora las responsabilidades eran mayores, tan sólo eran cuatro manos para desempeñar el trabajo principal. "En aquel entonces yo hacía de todo: era capaz de configurar un ordenador, llevarlo, instalarlo, hacer un cableado... Salvo de programar, todo. Entonces, montar una empresa era seguir haciendo lo que estábamos haciendo antes, pero ahora con nuestra propia cobertura y nuestro propio peso". Y fue la propuesta especial de uno de esos nuevos clientes la que marcó el devenir de la incipiente Novasoft, que entraba así a trabajar en un campo por el que durante muchos años ha sido reconocido, y que con el tiempo se conformó en la base de su crecimiento y estatus actual: el sector médico-sanitario. "Nuestro punto de inflexión fue el día en que pasó una oportunidad por delante de nuestra puerta, una oportunidad de desarrollar un software orientado a un sector de la salud, lo que sería una historia clínica informatizada". Era 1994, un año en el que todavía no estaba extendido el uso informático en la interacción médico-paciente, y mucho menos un software que a tiempo real permitiera introducir información del paciente o recibir su historial médico. Ilusionados por las posibilidades comerciales del proyecto a desarrollar, los dos jóvenes socios se lanzan de lleno al diseño del software, una historia clínica informatizada en la atención primaria, para el centro de salud Torre del Mar de Málaga. El proyecto fue pronto del agrado de los servicios centrales del Servicio Andaluz de Salud. "Gustó muchísimo. A partir de ahí surgió un contrato, y a raíz de ahí contactamos con una multinacional, HP concretamente". Años más tarde, Novasoft ya se lanzaba en solitario por los mercados. Tecnologías como el Sistema de Información Hospitalario NovaHIS se convertirían en el producto estrella de Novasoft en sus inicios, a las que seguirían numerosas aplicaciones de software clínico y de gestión, con una amplia implantación en hospitales españoles. Por ejemplo, el Sistema de Información Departamental de Anatomía Patológica PAT-Win se encuentra en la actualidad implantado en más de cien hospitales.

Sin embargo, esta importante dedicación que en sus primeros años de vida Novasoft tenía hacia el sector sanitario se ha ido modificando con el tiempo. Tras años de éxito y reconocimiento internacional en el sector, los dirigentes de Novasoft optaron por reestructurar la organización de la compañía, para dar así mayor protagonismo al resto de divisiones (consultoría, formación...) que habían ido surgiendo con el tiempo. "Nos dimos cuenta de que la empresa principal, que fue la que nos dio el empuje inicial, había llegado a un techo porque el entorno había cambiado". La compra pública de tecnologías de la información para la salud se había concentrado demasiado, y para que una empresa pudiera estar calificada para optar a los concursos públicos se exigían grandes facturaciones. "Más de lo que nosotros facturábamos entonces. Visto esto; que también estábamos llegando a la típica campana de Gauss, cuando en vez de ir creciendo más, empiezas a estancarte, y que el mercado y el entorno era más complejo... pues eran muchas circunstancias, nos llegaban mensajes de que había que hacer algo. En esos momentos yo dirigía la compañía desde Londres, me di cuenta de que había compañías internacionales que querían entrar en el mercado español de salud, y llegamos a un acuerdo de vender nuestra compañía de sanidad del grupo Novasoft". El crecimiento de la sociedad se centra ahora en consultoría, servicios de valor en temas de tecnología, metodologías de mejora continua o de calidad total, e-learning, ingeniería de software... "Nunca me he asustado, nunca me ha preocupado en demasía el tener que cambiar de rumbo. A ojos de cualquiera que analice nuestra estrategia, se da cuenta de que damos muchas veces muchos vaivenes. Pero lo único que ha sido es dar un paso atrás para impulsarte con más fuerza y con más capacidad financiera".

En 1993, Francisco J. Barrionuevo y su socio contaban con el capital mínimo para constituirse en sociedad, tres mil euros con los que pudieron comprar un ordenador y un mínimo mobiliario. "Hoy día, esos tres mil euros se han convertido en un valor teórico que puede tener la compañía de veinte millones. Yo creo que eso es crear valor". Un crecimiento exponencial que ha exigido una dedicación plena. De ahí que Barrionuevo se muestre sincero a la hora de hablar de conciliación de la vida familiar con la profesional. "El buen empresario, cuando hay una situación de crisis... no hay nada más importante en ese momento que su empresa. Sí es cierto que es necesario conciliar la vida profesional con la familiar, aunque eso no quita que uno sea empresario veinticuatro horas al día. Mi portátil me acompaña a todos sitios, mi móvil me acompaña a todos sitios, yo ya he hecho un pacto con mi señora de que no puedo apagar el móvil, porque si no, no viviría... Me llegan una media de cien correos electrónicos diarios, comprenderás que si me voy dos semanas de vacaciones, cuando vuelva tendré miles de correos esperándome. Entonces al final uno tiene que vivir para las partes buenas y malas de las cosas". Con esta actitud de esfuerzo continuo, no es difícil adivinar cómo prevé Francisco J. Barrionuevo que será el futuro de su compañía. "Según el nivel de trabajo que pongas, así tienes tu futuro. No hay más. Si te dedicas a jugar al golf o a vivir la vida, pues tu futuro será difícil. Si te dedicas a trabajar, divirtiéndote también, pero siempre manteniendo una tensión suficiente y razonable como para que no decaiga el trabajo, pues será un futuro bueno. ¿El futuro? Realmente el futuro está en las manos de cada uno".

EMPRESA

${capitol.titulo} Novasoft es una compañía de base Tecnológica orientada al servicio de valor, pionera en aplicar un modelo de excelencia empresarial y criterios basados en la responsabilidad social corporativa. Consultoría Estratégica y Tecnológica, Calidad y Medioambiente, Seguridad, Comunicación y Formación especializada son sus principales campos de acción.

En 1993, y como consecuencia de ganar un premio spin-off, nace Novasoft en la Incubadora de Empresas Bic Euronova, del aquel entonces recién estrenado Parque Tecnológico de Andalucía.

En un primer momento, el nuevo proyecto empresarial se limitaba a continuar el trabajo que ya estaban realizando en la anterior empresa en la que trabajaban: venta de equipamiento informático, diseño de software a medida, etc.; fue la propuesta especial de uno de esos nuevos clientes la que marcó el devenir de la incipiente Novasoft, que entraba así a trabajar en un campo por el que durante muchos años ha sido reconocido, y que con el tiempo se conformó en la base de su crecimiento y estatus actual: el sector médico-sanitario.

Era 1994, un año en el que todavía no estaba extendido el uso informático en la interacción médico-paciente, y mucho menos un software que a tiempo real permitiera introducir información del paciente o recibir su historial médico. Ilusionados por las posibilidades comerciales del proyecto a desarrollar, los dos jóvenes socios se lanzan de lleno al diseño del software, una historia clínica informatizada en la atención primaria, para el centro de salud Torre del Mar de Málaga. El proyecto fue pronto del agrado de los servicios centrales del Servicio Andaluz de Salud. A partir de ahí surgió un contrato, y a raíz de ahí comenzaron a colaborar activamente con HP.

Años más tarde, Novasoft ya se lanzaba en solitario por los mercados. Una tecnología como el Sistema de Información Hospitalario NovaHIS se convertirían en el producto estrella de Novasoft en sus inicios, a la que seguirían numerosas aplicaciones de software clínico y de gestión, con una amplia implantación en hospitales españoles. Por ejemplo, el Sistema de Información Departamental de Anatomía Patológica PAT-Win se encuentra en la actualidad implantado en más de cien hospitales.

Sin embargo, esta importante dedicación que en sus primeros años de vida Novasoft tenía hacia el sector sanitario se ha ido modificando con el tiempo. Tras años de éxito y reconocimiento internacional en el sector, los dirigentes de Novasoft optaron por reestructurar la organización de la compañía, para dar así mayor protagonismo al resto de divisiones (consultoría, formación...) que habían ido surgiendo con el tiempo. La empresa principal, que fue la que les dio el empuje inicial, había llegado a un techo porque el entorno había cambiado. La compra pública de tecnologías de la información para la salud se había concentrado demasiado, y para que una empresa pudiera estar calificada para optar a los concursos públicos se exigían grandes facturaciones. Finalmente, los socios llegaron a un acuerdo para vender la compañía de sanidad del grupo Novasoft. El crecimiento de la sociedad se centra ahora en la diversificación: consultoría, servicios de valor en temas de tecnología, metodologías de mejora continua o de calidad total, e-learning, ingeniería de software, son algunos de los múltiples campos en los que destacan.

Novasoft cuenta en la actualidad con 300 empleados y, en 2005, facturó aproximadamente 8'5 millones de euros.

EMPRENDEDORES

${capitol.titulo} Francisco J. Barrionuevo (Málaga, 1965) es Fundador y Presidente Ejecutivo de Novasoft. Es Licenciado en Administración de Empresas, por la American World University, y Diplomado en Alta Dirección por el Instituto Internacional San Telmo. Posee un Máster en Dirección de Marketing por la Escuela Superior de Marketing, y un MBA por el ESESA. Francisco J. Barrionuevo es Presidente del Consejo Social de la Universidad de Málaga, del Centro Andaluz de Innovación para las Tecnologías de la Información y Comunicación; al mismo tiempo que es miembro del Comité Ejecutivo de ETICOM, y del Comité Ejecutivo de la Confederación Empresarial Malagueña. También es articulista habitual del suplemento económico del Diario Sur, y tertuliano del programa televisivo Málaga Siglo XXI, de Cope Televisión. Barrionuevo ha sido galardonado con el Premio Aster de la Escuela Superior de Marketing al Mejor Emprendedor, con el Premio Joven Empresario de Málaga 2000, y con la Medalla de Oro de Andalucía, concedida por la Junta de Andalucía en el año 2004.

5 CLAVES PARA UN EMPRENDEDOR DE ÉXITO

${capitol.titulo} Las cinco claves del espíritu emprendedor para Francisco J. Barrionuevo:

- Tener un soporte emocional estable

- Ser clarividente, saber ver detrás de cualquier situación

- Ser buena persona

- Ser un buen comunicador

- Ser capaz y cualificado para ser empresario